Luego del exitoso recibimiento
del libro en Villa Victoria en Mar del Plata, mi
anhelo era presentarlo en Buenos Aires. ¿Pero dónde?
Luego de varias llamadas infructuosas, consulté a mi
editor, Ricardo Martín. Lo pensó, sabía que yo
quería llevar a los buzos a lugares que no fueran
los típicos de náutica o portuario, sino abrir los
ambientes, entonces dijo: Café Tortoni.
Enseguida busqué la pagina Web
del café, tome los datos y empecé a llamar por
teléfono. Muy amablemente me derivaron al señor
Roberto Fanego. Su voz con tonada de tango y muchas
noches, enseguida me contestó. Luego de ponernos de
acuerdo en el día y la hora, y en el precio
(accesible teniendo en cuenta las numerosas llamadas
de larga distancia que había hecho a otros lugares),
sólo me pedía que mande el fax con los datos
precisos. Y, en pocos minutos ya estaba. ¡¡¡El Libro
BUZOS iba al Tortoni!!! Al café más antiguo de
Buenos Aires, con una historia y trayectoria que me
dejaba fascinada.
Ahí íbamos, mi libro y yo.
Mandé cientos de mensajes, envié cartas y llamé a
conocidos de Buenos Aires. Finalmente, llegó el día
de la presentación.
El sábado 29 de Octubre llegué
bien temprano al café. Me sentía cómo una
chiquilina: la ñata contra el vidrio... pero entré!!
Las mesas, las sillas, la ornamentación, la gente,
los techos de vitrales... el conjunto transmite una
energía especial.
Entré con mi mochila y la
valija con rueditas que contenía los pesados libros.
Cada uno pesa 750 gramos.
¿Cómo decirlo? Estar ahí y
presentando el libro era una emoción inenarrable.
Para colmo, en mi inocencia no sabía que espacio
dentro del café me correspondía. Roberto Fanego
(hijo) me condujo a la sala Alfonsina Storni. ¿Puede
haber un mejor sitio para una marplatense? Alfonsina
representa también a Mar del Plata.
La calidez, la magia del lugar,
las imágenes, cuadros, Tita Merello, en fin... todo
una maravilla. ¿Cuánta gente asistiría?
Tenía mis dudas porque hacer la
promoción desde Mar del Plata tenía sus riesgos. La
sala tenía capacidad para 30 personas sentadas.
Calculo que fueron menos, quizás 25 o 28. La calidez
de los asistentes fue sorprendente.
La estrella fue Eduardo Ferro,
el caricaturista creador de la historieta sobre el
buzo "Chapaleo".
Entre los buzos retirados, los
más veteranos y con mucha alegría fueron el capitán
Gilmore, Paulino González, y Adolfo Carbini que
tampoco quiso perderse ese momento. Disculpen que no
los nombro a todos.
El Servicio de Salvamento y
Buceo de Prefectura mandó una representación
oficial. ¡Gracias muchachos! Algunos deportivos que
afortunadamente leyeron la invitación en la revista
Weekend, que había salido el día anterior.
Mucha emoción desde el recuerdo
de los años ´30 y ´40. Eduardo Ferro desde el
escenario, sentado frente al escritorio comentó su
creación "Chapaleo". Al final, varios le pidieron a
ese artista que dibujara a Chapaleo en la primera
hoja del libro a las personas que lo compraron.
La gente del Tortoni se portó
de maravillas. Económicamente no podía ofrecer un
pequeño lunch como hice en Mar del Plata. Lo pautado
era sólo el uso del salón y sonido. Pero, cuando
vieron la cantidad de gente, la buena onda, el
ambiente de camaradería, Roberto Fanego (hijo) quien
estaba a cargo, mandó servir un café a los
presentes. ¡Gracias!
La biblioteca del Café Tortoni
tiene un ejemplar del libro "Los Buzos del Puerto de
Mar del Plata". Estar ahí es un gran honor.

La presentación del libro "Los Buzos del Puerto
de Mar del Plata" en Bahía Blanca
Mi sincero y auténtico agradecimiento al Instituto
Browniano de Bahía Blanca, pues, sin el apoyo de esa
institución no hubiera sido posible presentar de mi
libro. Además, tuve la gran oportunidad de conocer
la Base Naval de Puerto Belgrano y el Servicio de
Salvamento de la Armada siendo recibida por el Jefe
Capitán Luís Paredes y el segundo Jefe, Capitán
Rivero.
Los buzos del servicio fueron muy amables y les
estoy muy agradecida porque me sentí un miembro más.
Para realizar esto hubo una persona que se brindó
con toda generosidad y bonhomía, el capitán retirado
Carlos Estévez, un ejemplo de browniano.
Muchos mensajes se intercambiaron entre su
computadora y la mía. Finalmente, se estableció como
fecha el viernes 25 de noviembre de 2005 a las 19
horas, en el salón de la Cooperativa Obrera Ltda.,
ubicado en Zelarrayán 560.
El día jueves estuve en Puerto Belgrano. Quedé
admirada por la enorme extensión y las
características de su estilo arquitectónico inglés.
El Ingeniero Luís Luiggi, quien fue el creador del
diseño realmente pensaba en un gran proyecto. La
base militar es una ciudad en sí misma con parques,
árboles, iglesia, barrios internos. El Hotel de
Puerto Belgrano de estilo inglés, es un castillo de
película. Ojalá se lleven a cabo acciones para
preservar todo ese patrimonio arquitectónico
histórico.
El 25 de Noviembre de 2005 a las 19 horas estaba en
el salón con ejemplares del libro. Mientras las
personas llegaban se proyectó un video de historia
del buceo de Mar del Plata que realicé en el año
2002 para el Congreso de Historia Regional. Luego,
el capitán Carlos Estévez pronunció un discurso
alusivo. Cuando finalizó, yo hice una breve
explicación de cómo se gestó y los esfuerzos que
hicieron realidad el libro.
Claro, que como en toda reunión, siempre se disfruta
un momento para compartir..., en esta ocasión fue
café y ricas masas.
Creo que todos compartieron el mensaje que quería
transmitir: hacer que los buzos sean valorados y que
se puede escribir mucha historia sobre ellos. Cuando
observo que los ojos de hombres recios,
acostumbrados al mar y al trabajo, parpadean y se
quedan silenciosos porque su sacrificio se divulga
en un libro, creo que mi labor está cumplida.
Agradezco a los deportivos, a los civiles
profesionales y a los integrantes de la Armada por
hacerse presentes ese día. Gracias a los brownianos
por hacerme el honor de regalarme su distintivo.
¡Gracias, Bahía Blanca!, espero volver pronto.
Y en la banquina de la dársena de pescadores del
Puerto
Se me ocurrió promocionar el libro personalmente
durante el verano en la banquina del puerto
marplatense aprovechando las vacaciones y la
llegada de los turistas.
Durante el mes de diciembre realicé los trámites
pertinentes para contar
con el permiso. El 6 de Enero con una mesa de
plástico, una sombrilla, silla y folletos, y un
libro, empecé la promoción.
El primer día muchos se sorprendieron: -¿Qué
vende? -Promociono el libro de historia de los
buzos. -¿No vende otra cosa? -No.-Las caras de
sorpresa fueron muchas hasta que se
acostumbraron a verme. Dudo que en la historia
de la banquina alguien haya estado alguna vez,
simplemente dando a conocer un libro de historia
subacuática local. La banquina es un mundo en sí
mismo.
El paso de los turistas, de los pescadores,
obreros de los astilleros, estibadores,
comerciantes, y, la presencia de los lobos
marinos, hacían cada vez que iba (y sigo en la
medida de lo posible) un mundo cambiante y
diferente de lo acostumbrado fuera de la zona.
Imposible aburrirse. Ahí estuvo el libro todo el
verano, expuesto a la mirada, al volteo de sus
páginas... y yo, a preguntas y sorpresas: niños
que ojeaban el libro, sus fotos, quedando
absortos. Alguno dijo: ¿Son como peces? La
fantasía y el desconocimiento crean mundos
nuevos.
Agradezco a la Asociación de Comerciantes del
Paseo de La Banquina de Pescadores y al
Consorcio Portuario que me permitieron presentar
la historia de los buzos en el corazón del
puerto.
Y en la Feria del Libro en Mar del Plata, Puerto de
Lectura, con el editor Martín